Year: 1985
Type: article
Abstract: CARMEN BARCELÓ y ANA LABARTA En 1 526, los doce síndicos representantes de las aljamas musulmanas del reino de Valencia pactan con el rey que «por quanto los dichos moros tienen bestidos moriscos los quales son differentes de los bestidos cristianos señaladamente lo de las mugeres, a las quales sería muy grave averio de mudar y se perderían porque ningún provecho se podría sacar dellos, suplican por ende que por espacio de (...) qua renta años no puedan ser forzados de mudar dichos bestidos» (Boronat I, 424).Hasta el presente apenas se ha dedicado atención al aspecto que tenía la población morisca valenciana en lo que se refiere a su indumentaria, atavíos y joyas (1).Las notas que siguen sólo pretenden ser una primera aproximación al tema, para poder abordar, en su día, un estudio más amplio sobre trajes, colores, gustos, etcétera.Un testimonio interesante sobre el «ambiente» morisco, desde el punto de vista que aquí interesa, lo constituye la descripción que hizo B. Joly (1 603-4) durante su visita a Gandía: «Después de la comida, el señor del Císter quiso que aquellas gentes viniesen a bailar a la morisca, al son de una gran guitarra como un laúd que uno de ellos tocaba sin distinción de sonidos; después aparecieron tres o cuatro bailarines moros y seis mujeres, más modestas que bellas, vestidas con trajes de tela trabajada de seda, con grandes y anchas mangas abiertas por los costados, de seda de color, un pequeño sombrero sobre la cabeza, zapatos rayados en los pies y (...) tenían también sortijas de oro y plata, brazaletes y collares en los dedos y en los brazos, en el cuello, y en las orejas, pendientes monstruosamente grandes» (García Mercadal, 1959, II, 78).Algunas de las piezas señaladas por el visitante francés aparecen descritas en inventarios y documentos cristianos; otras se mencionan en los textos árabes de los moriscos (cartas dótales, cuentas, relaciones, etc.) que se han conservado hasta hoy.(1J Sobre el traje y los elementos de la indumentaria valenciana en los siglos XVIII y XIX han aparecido recientemente tres artículos de interés: V. FERRANDIS I MAS, «Elementos para el estudio de la indumentaria valenciana: el vestido de la mujer (1 787-1812) ID», Torrens (Estudis i Investigacions de Torrent i comarcal, 1, 1982, 65-1 28, y «Elementos para el estudio de la indumentaria valenciana: el vestido del hombre 11 787-1 840) y (II)», Torrens, 2, 1983, 115-161; F. ZANÓN RODRIGO, «Las joyas: una aportación a la indumentaria valenciana (1801-1809)».Torrens, 1, 1 982, 1 29-1 76.Hay algunas referencias a joyas también en el artículo de J. MAI-SO y R. BLASCO.«Dos señoríos alicantinos con vasallos moriscos a través de los registros notariales», Les morísques er leur remps, París, 1983, 335-354 (cf.pág.3501.capa.Era una prenda usada por hombres y mujeres y no aparece ninguna distinción en los textos consultados.De unos moriscos se dice que «dormían embueltos con sus capas» (1 602.AHN, Inq., leg.550/1 1).A lo que parece eran de colores oscuros: «una capa negra usada molt», «una capeta parda vella» (1 585.Barceló, 1984, 1 07).Algunas llevaban una especie de capucha: «la capilla de la capa» (1 600.AHN, Inq., libro 91 8, f.206).Véase infra i 2.b, s. v. «kabá».caragüelles.Vide «saraüell».cosset.Debe tratarse de la prenda femenina que C. Bernis describe bajo la voz eos (1979, II, 80-81).Según esta historiadora, el eos era una especie de corpino interior que podía llevar o no mangas.Sólo se documenta en dos ocasiones: «cosset d'estamenya scarlat» (1513, ARV, Bailia 329, f. 631), «cosset de vellut negre, ab ses mánegues ab randes de or» (1 585.Barceló, 1 984, 1 07).Debe ser lo que se menciona como cuerpo en 1 563: «un cuerpo de rasso carmessí con sus mangas» (Cf.Apéndice, C).También debe corresponder al mismo tipo de vestimenta «un corpino de paño negro» (1 607.AHN, Inq., leg.935, caja 2).cota.Según Bernis, la cota era una prenda femenina parecida al hábito, mongil o faldilla y, portante, un vestido exterior.Los textos en que aparece este traje sólo mencionan la «mija cota» por lo que se puede deducir que no llegaba hasta el suelo; una de ellas iba acompañada de una faja: «mija cota teuada usada», «mija cota de tafatá negre, ab una faxa de vellut negre» (1 585.Barceló, 1 984, 107).Véase infra § 2.b, s. v «q.t.».davantal.Usaban el delantal tanto las mujeres como los hombres artesanos; en 1 446 se cita «un devantal rexat» de un zapatero (Barceló, 1 980, 61).En una ocasión se dice que es de «fil, ab Mistes grogues» (1513.ARV, Bailia 3 2 9, f.631).También se cita «un debantal de lana listado» (1 607.AHN, Inq., leg.935/2).A través de los procesos inquisitoriales puede observarse como las moriscas eran sorprendidas en sus casas con «devantal» (1602.AHN, Inq., leg.554/19; 1604.AHN, Inq., libro 938, f. 263).' ° ' ti • *« Al ^C ' l '' estameña.Tejido en que tanto la trama como la urdimbre son de estambre, de construcción suelta, sin dibujo e igual por las dos caras.Con esta tela estaba confeccionada la saya de una morisca (1 591.Labarta, 1983, 82).f*~ cerro.Tipo de lienzo hilado para la casa del señor por las aljamas de la Marina en el siglo XIV (Barceló, 1984, n.° 26/28. 1 368).Aparece ya en el Vocabulista.J "f*" J£" seda.Además de un componente del ajuar morisco que aparece a menudo en las cartas dótales, se cita como tejido de varias piezas de vestir, como almexías, tocas, cintas, alhamías y sayas.También
Source: Sharq Al-Andalus
Authors: Carmen Barceló Torres, Ana Labarta Gómez
Language: Spanish
Subfield: Museology
Field: Arts and Humanities
Domain: Social Sciences
Open Access status: bronze
OpenAlex ID: W1515972279
