Year: 1992
Type: article
Abstract: Qn the basis of the earlier cultural mosaic, an analysis is made of the archaeological features that define the Celtiberian Culture from the Duero valle>' c'potterv, iron and bronze artifacts, etc. and a/so militar y and domestic settletnents and architecture), that in ihe long ten mean the increasing uniformity of the material culture of a broad sector of ihe Meseta.Afier alluding to the ethnic background on the basts ol' ihe classical sources, the apparent cultural contribution of La flne, somewhat mod¿fied, is discussed.In addition, the evolution of the Celtiberian Culture is analised in relation with ihe Roman presence, wiíh particular alíention to the pottery.then at its mosí splendid, and the notable transformations in types of dwellings.A social and economic interpretation of the Celtiberian Culture is also noted, relating the prosperitv of the material culture with the development of oppida, similar to the process that can be seen in other parts of Europe. RESUMENSe presenta un estado de cuestión sobre la Cultura Celtibérica desde una óptica duriense.Partiendo del mosaico cultural precedente, se analizan los rasgos arqueológicos que la definen (cerámica, objetos de hierro y bronce, etc., as¡ como el hábitat y la arquitectura militar y doméstica) y que suponen, a la larga, la uniformización de la cultura material de un amplio sector de la Meseta.Tras aludir al transióndo étnico a partir de lasfuentes clásicas, se intenta calibrar la pretendida aportación laténica, que resulta un tanto matizada.Además, se analiza la evolución de la Cultura Celtibérica en relación con la presencia romana, haciendo hincapié sobre todo en la cerámica -que, sorprendentemente.alcanza su máximo esplendor-y en las notables íransjórmaciones del hábitat.En este trabajo se apunta también una interpretación socioeconómica de la Cultura Celtibérica, poniendo en re/ación la prosperidad de la cultura material con elproceso dejórmación de oppida, análogo al que se observa en otras zonas de Europa. INTRODUCCIONAbordar el problema de la etnogénesis de los puebios mesereños cuyo sometimiento afronta Roma en los dos siglos anteriores al cambio de Era no resulta tarea fácil.Esta investigación debe superar dos obstáculos fundamentales, de muy diversa índole.En primer lugar.como sucederá en todas las restantes áreas culturales estudiadas en esta Reunión, la «dificultad de equiparar entidades arqueológicas y entidades históricas», por decirlo con palabras de Clarke , Y sobre todo, porque nuestro caso concreto es en buena medida paradójico: como vamos a ver, en cierto momento de la segunda Edad del Hierro empiezan a atisbarse rasgos arqueológicos peculiares que parecen relacionables con la formación dc los pueblos prerromanos; al menos, puede decirse que en el solar donde los romanos hallarán establecidos a los vacceos.se observa una realidad arqueológica diferente de la del solar de los arévacos, de los vettones, etc. Pues bien, justo cuando se inicia esta situación tan favorable para el estudio de la etnogénesis.tiene lugar un proceso de fuerte homogeneización cultural.bajo el cual se borran -o se diluyen casi por completo-aquellas diferencias.Pasemos, pues, a considerar este proceso.que denominamos celtiber,zacíon.A mediados dc la segunda Edad del Hierro se observan importantes cambios en las tierras meseteñas.Por una parte, el eclipse o, cuando menos, la falta de vigor de los grupos culturales preexistentes; y, por otra, la introducción de ciertas novedades en el panorama arqueológico, la más importante de las cuales, es sin duda, la generalización de la cerámica torneada.Este proceso, sin embargo.no se produce súbitamente ni con igual intensidad en todas partes, comenzando de este a oeste y también a partir de algunos focos meridionales.Tales cambios se ven acompañados de otros fácilmente observables entre las producciones metalúrgicas, como es la difusión de ciertos objetos de hierro, al tiempo que el bronce se reserva para elementos suntuarios.Esta renovacion de elementos metálicos corre parejas a ciertas transformaciones en el hábitat, como la vitalización de ciertos núcleos que, en última instancia, se van a convertir en auténticos oppida en un proceso similar al que tiene lugar en la Europa continental.De entre todos los elementos mencionados será la cerámica la que mejor permita conocer la realidad del proceso apuntado, del que constituye un auténtico fósil director, dado que los objetos dc metal presentan problemas, especialmente cronológicos, hoy por hoy de muy difícil solución, como luego veremos.Además, a partir de la cerámica, nosotros mismos hemos defendido el alcance de un proceso que se ha venido a denominar celtiberización y que, en principio, tiene connotaciones distintas según se mire la situación arqueológica en las zonas orientales, hacia el centro de la Meseta o en los sectores mas occidentales.Este hecho es fácilmente explicable si consideramos la situación preexistente, es decir, el mosaico cultural del que tenemos constancia que existía ya entrada la segunda Edad del Hierro.
DOI: 10.5209/cmpl.31186
Language: Spanish
Subfield: Archeology
Field: Arts and Humanities
Domain: Social Sciences
Open Access status: green
OpenAlex ID: W1589074361
