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De la coca a la cocaína

Year: 2016
Type: article
Abstract: ciencia, artes, y la influencia mutua de ellos y a su relación con la Medicina.' Henry Ernest SigeristComo dije en una oportunidad anterior, citando a Laín Entralgo y convencido por su argumento, todo autor debe justificar la elección del tema que presenta, aunque en este caso haya sido casi lo contrario: fue el tema quien me eligió, ocurrencia que supongo no es infrecuente.Todo partió con la idea de investigar sobre la historia de la anestesia local y del hecho de que el primer anestésico local fuese la cocaína, alcaloide que por cerca de 20 años sería usado con este fin, cediendo luego su sitial a derivados sintéticos menos tóxicos, apenas iniciado el siglo XX.De la cocaína a la coca, hubo solo un paso, y en el curso de esa investigación surgió otra historia, tan fascinante como aquella de la cocaína y la anestesia local.Fue como adentrarse en una tierra ignota donde cada recodo del camino o cada colina escondía tesoros inesperados que impulsaban a seguir avanzando por el solo placer de descubrir esas sorpresas.Tampoco fue un camino lineal sino, por el contrario, uno lleno de desvíos laterales que se apartaban del central y por los que pronto se hacía necesario regresar para no correr el riego de alejarse demasiado, o bien otros que retornaban naturalmente al troncal luego de más o menos vericuetos.La historia de la anestesia local se desenvuelve fundamentalmente en el ámbito de lo médico; aquella de la coca, si bien también con evidentes implicancias médicas, abarca un espectro más amplio, en el tiempo, en los eventos que giran en torno y en los personajes que entran y salen del escenario.Como las dos historias son diferentes, pareció conveniente separarlas para así dedicarle a cada una el enfoque que me parece ameritan.La coca es un arbusto de origen amazónico que crece en los valles y laderas orientales de la cordillera de los Andes, entre los 1.000 y los 2.000 metros de altura.Existen cuatro géneros y alrededor de 200 especies, pero las domesticadas son fundamentalmente dos: la Erythroxylum coca, Lamarck, y la Erythroxylum novogranatense.Llega a los 3 metros de altura y su follaje perenne es espeso, con hojas de un verde brillante y tallos de un color rojizo oscuro; de aquí su nombre: œrutroj = rojo; xÚlon = madera.Produce una flor blanca seguida de una baya rojiza de la cual se reproducen nuevas plantas.La predilección por las hojas de la coca es compartida por una mariposa, Eloria noyesi, que solo se alimenta de ellas, alcanzando concentraciones de cocaína que llegan a 0,7 ug/ml, varias veces mayor a las observadas en seres humanos.Por otro lado, la cocaína le permite al arbusto protegerse de otros insectos, muy particularmente de la hormiga del faraón, Monomorium pharaonis, pues es un potente inhibidor de la recaptación de la octopamina, neurotransmisor en algunos insectos, actuando por ende como insecticida; en el ser humano, es un potente inhibidor de la recaptación de dopamina y noradrenalina.El uso indígena tradicional de las hojas produce concentraciones plasmáticas de cocaína de hasta 150 ng/ml que se alcanzan entre los 30 y 120 minutos.Este uso, chacchar o acullicar, ha sido descrito como chupar o masticar las hojas, pero en realidad es más pasivo pues se coloca, entre la mejilla y la arcada dental, un bolo compuesto de hojas de coca y una pasta, llipta o llucta, hecha de cenizas alcalinas (Chenopodium quinoa) o de conchas pulverizadas y calcinadas.La pasta alcalina permite que el alcaloide sea liberado en forma absorbible; Hipólito Unanue habría sido el primero en sugerir que la adición de la llipta entregaba nuevas propiedades a las cuales atribuir las cualidades de la coca.Esta mezcla es, probablemente, uno de los primeros ejemplos de serendipidad en el Nuevo Mundo, aunque esto es parte de otra historia, aquella de la serendipidad en la Medicina.El contenido de alcaloides de la hoja de la coca -la cocaína es uno de los 14 alcaloides naturales presentes-, es críticamente dependiente de un curado adecuado; Eduard Poeppig (1798-1868), quien viajó por Chile, Perú y Bolivia entre 1827 y 1832, al observar que las hojas guardadas durante mucho tiempo perdían su valor, pensaba que existía un componente volátil que era destruido con la exposición de la hoja al aire.La coca fue cultivada en el Perú y usada en forma similar a la actual desde, por lo menos, 2000 años antes de la llegada de los españoles.Las evidencias incluyen huacos con la reveladora mejilla abultada, momias con chuspas o huallqui (bolsas de hojas de coca) alrededor del cuello o iscupurus (contenedores de cal o ceniza que los españoles denominaron poporos) guardándoles compañía.Su origen se pierde en el tiempo y en las diversas leyendas transmitidas por tradición oral que sitúan a la coca como la planta divina de los incas.Los capítulos que siguen distribuyen cada uno de los cuatro siglos que cubre esta historia.La elección de eventos y personas puede ser criticada como arbitraria aunque, si bien pueden citarse otros, es probable que ninguno de los incluidos pueda o deba excluirse; las menciones y citas pretenden ser ilustrativas y en ningún caso exhaustivas.Monardes, y casi con certeza lo conoció personalmente y visitó su herbario y jardín.Fue director del Jardín del Emperador en Viena para luego trasladarse a Leiden, donde sus cultivos de tulipanes fueron el germen de la industria holandesa de bulbos.El libro de Monardes fue traducido también al italiano por Annibale Briganti, Delle cose che vengono portate dall'Indie Occidentali pertinenti all'uso della Medicina, en Venecia en 1575; al inglés, por John Frampton en Londres en 1577, con el curioso título Joyful Newes out of the Newe Founde Worlde, whereon is declared the Virtues of Hearbes, Treez, Oyales, Plantes and Stones; y al francés, por Antoine Colin en 1602, Histoire des simples medicamens apportes des Terres Neuues desquels on se sert en la Medicine.Por ser la de Monardes la primera descripción médica, vale la pena transcribir partes de esa referencia: 'Deseaba ver aquella yerva tan celebrada de los indios por tantos siglos que ellos llaman coca, la cual siembran y cultivan con mucho cuidado y diligencia, porque se sirven todos de ella para sus usos y regalos, como diremos.Es la coca una yerva de altor de una vara, poco mas o menos: lleva las hojas como el Arrayhan, algo mayores, y en la hoja ay señalada otra hoja a la misma forma con una línea muy delgada, son blandas, de color verde claro.' Y sigue después, comentando sobre su uso: 'Es cosa general el uso della entre los Indios para muchas cosas, para quando caminan por necesidad y para sus contentos quando están en su casa, y usan de ella en esta forma: toman almejas o conchas de ostias y quemanlas y muelenlas despues de quemadas, quedan como cal muy molidas: y toman unas hojas de la coca y mascanlas y como las van mascando, van mezclando con ellas de aquel polvo hecho de las conchas, de modo que hazen dello como una pasta, llevando menos del polvo que de la yerva', y más adelante, 'cuando se quieren emborrachar o estar algo fuera de juyzio, mezclan con la Coca hojas de Tabaco y chupanlo todo junto y andan como fuera de si, como un hombre borracho, que es cosa que les da grande contentamiento de estar de aquella manera.Cierto es cosa de consideración ver quan amigos son los Indios de estar privados de juyzio y estar sin sentido…' Siglo XVII.La poesía y la nueva Holanda en Pernamburgo El siglo XVII fue el de William Harvey y su amigo Willis, Malpighi y Sydenham.Al Gran Incendio de Londres en 1666 siguió su reconstrucción, donde se destacaría Sir Christopher Wren quien, además de gran arquitecto, habría sido el primero en realizar una inyección intravenosa.Casi 100 años después de Monardes, aparece recién la primera mención independiente de la coca en la literatura inglesa, en un poema que escribió Abraham Cowley (1616-1667).Este estudió medicina en Oxford y, junto con su amigo Cristopher Wren, colaboró en la fundación de la British Royal Society.En su Plantarum Libri Duo, una colección de poemas sobre plantas que se publicó en 1662, aparece Una leyenda de la coca, algunos de cuyos versos parece interesante citar: 'Our Varicocha (1) first this Coca sent/Endow'd with leaves of wond'rous Nourishment, /Whose Juice succ'd in, and to the Stomach tak'n/Long Hunger and long Labour can sustain; /From which our faint and weary Bodies find/More succor, more they cheer the drooping Mind.' El último párrafo se inicia con 'Nor coca only useful art at home/a famous Merchandize thou art become...' El Dr. Samuel Johnson, intelectual y hombre de letras británico que brillaría en la segunda mitad del siglo XVIII, diría 'En la mente de Cowley, la botánica se torna poesía'.
Language: Spanish
Subfield: History
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