Year: 2015
Type: article
Abstract: INTRODUCCIÓN.Debido a la localización dentro del cerebro del reloj circadiano principal en los seres humanos, es imposible realizar un estudio directo de sus características y propiedades.Por ello, determinados ritmos manifiestos especialmente fiables, cómodos, fáciles de medir y que dependen directamente del reloj principal, se utilizan como ritmos marcadores, es decir, nos permiten inferir el funcionamiento interno del reloj sin necesidad de intervenciones quirúrgicas.Se trataría de analizar el funcionamiento de un reloj a partir del movimiento de sus agujas.Además, es recomendable que estos ritmos se puedan medir durante varios días completos con una frecuencia de muestreo elevada para disminuir la variabilidad inherente al estilo de vida de las personas.Los ritmos marcadores más utilizados son actividad física, temperatura corporal central y la secreción plasmática o salivar de melatonina y cortisol.Desgraciadamente, y aunque son ritmos fiables, no están exentos de los efectos moduladores de otras variables como la actividad, la luz o el sueño, por lo que es además recomendable registrar más de un ritmo marcador a la vez y así corregir los artefactos entre variables .En este capítulo se abordarán las diferentes técnicas utilizadas para la monitorización, de forma ambulatoria, del funcionamiento del reloj biológico humano. LUZ Y TEMPERATURA AMBIENTAL.Como sincronizadores principales del sistema circadiano, la exposición a luz y temperatura ambientales proporcionan información de cómo se pone en hora cada día el reloj.De hecho, son los principales factores que afectan o enmascaran los ritmos marcadores teniendo efectos medibles a corto, medio y largo plazo (desde minutos hasta semanas) sobre, por ejemplo, los ritmos de alerta, temperatura corporal central o de secreción de melatonina.Por ello, cuantificar el nivel de exposición de los individuos a estos sincronizadores es de gran interés.Los sistemas de monitorización de la luz ambiental más utilizados son data logger con células fotosensibles que se sitúan en la muñeca, en la montura de unas gafas o en un colgante alrededor del cuello, en función del modelo, con diferentes especificaciones según su finalidad y que registran periódicamente la luz que recibe el sujeto.Así, existen sensores que miden el espectro solar visible, mientras que otros se centran en la luz de un determinado color.De entre los que restringen el espectro de medición, cabría destacar los que miden la longitud de onda azul, ya que es la luz para la cual el sistema circadiano es más sensible.
Language: Spanish
Subfield: Endocrine and Autonomic Systems
Field: Neuroscience
Domain: Life Sciences
Open Access status: green
OpenAlex ID: W2335911910
