Year: 2021
Type: article
Abstract: L a p erso n a h u m ana en su relación con D io s segú n la C on stitu ción P astoral Gaudium et spesEn la actualidad vivimos ante una forma de pensamiento y vida que defiende y promueve un concepto de hombre entendido como individuo egoísta y cerrado en sí mismo, en contra de todo lo que signifique darse de forma gratuita, ser responsable y agente activo de lo que ocurre en el mundo.N. Chomsky, describía esta situación del siguiente modo: "Los individuos deben estar solos, enfrentándose al poder centralizado y a los sistemas de información de forma aislada, para que no puedan participar de ningún modo significativo en la administración de asuntos públicos"1.La Iglesia en medio del mundo, del que no puede huir sin traicionar su propio ser, debe sentir en su interior la responsabilidad de anunciar el pro yecto de vida que Dios tiene para el hombre, proyecto que confronta con el impuesto en nuestros días.Hoy en día se es consciente de que el camino de la Iglesia es el hombre, que la teología no puede dejar de lado al hombre con creto y despreocuparse de su vida.De este modo, se nos hace una tarea inelu dible volver los ojos al Concilio Vaticano II, por su importancia para la histo ria de la Iglesia, del cual Juan XXIII llegó a decir que era un "nuevo Pentecostés".Pero especialmente se hace obligado volver a leer sus páginas como punto de partida para hacer una propuesta antropológica hoy en día, siguiendo el ejemplo de Juan Pablo II, que se remite constantemente al Concilio.Consecuentemente la Gaudium et spes, en la novedad que tuvo para su tiempo y por su carácter pastoral, es un documento conciliar esencial.Su importancia radica sobre todo en dos aspectos: el primero en su nueva actitud de diálogo con el mundo, y por otro lado, la antropología cristiana, más o 1. N. Chomsky, Política y cultura a finales del siglo X X , Madrid 1998,13.F. BOGÓNEZ menos sistemática, y propuesta a lo largo de su páginas.Un modelo antropo lógico que genera esperanza y vida.La persona humana es entendida, en el documento conciliar, en su inte gridad, o sea como ser en sí mismo, autoconsciente y abierto a la relación.Una relación con el Otro, y con los otros en el mundo, o sea en un tiempo y espa cio concretos.Se defiende su dignidad, su ser fin y no medio, la labor de cons truir la familia humana.Y, todo ello, incluido en la misión de la Iglesia de anunciar el Evangelio.Si analizamos la propuesta antropológica de la Gaudium et spes con detenimiento veremos cómo se plantea como esencial la relación existente con Dios para poder comprender al hombre y su ser como ser relacional.De este modo el siguiente trabajo constará de tres apartados.El primero estará dedicado a profundizar en el porqué de la relación existente entre Dios y el hombre.El hombre se pregunta por sí mismo, por el sentido de su vida, que no puede acabar con la muerte, y la constitución pastoral plantea como su vocación no es otra que la de unirse a Dios, origen y meta del hombre.El segundo apartado plantea cómo la constitución pastoral, partiendo de la Escritura, describe cuál es la relación del hombre con Dios como criatura, la grandeza del hombre, en cuanto imagen de Dios, y su miseria, al renegar de Él.Y el tercero expone cómo Cristo es el que mediante su encarnación y redención no sólo nos ha redimido, sino que ha instaurado una relación de filiación entre Dios y el hombre. I.-DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE 1.-LA VOCACIÓN DIVINA DEL HOMBREEl hombre es la única criatura que se pregunta sobre sí mismo, quiere dar sentido a su vida, busca la plenitud, y a la vez se encuentra, en medio del mundo, limitado y frágil.La constante referencia2 a la plenitud le obliga a verse en la paradoja de verse como una realidad finita que busca el infinito.Ese deseo de Dios dentro del corazón humano responde al propio ser del hombre.2."Se trata más bien de una referencia, la cual no se pone por poderío propio, sino que se experimenta como puesta y dispuesta por otro, como fundada en el abismo del misterio inefable".K. Rahner, Curso fundamental sobre la fe, Barcelona 1979,62." [El hombre] se formula con frecuencia preguntas angustiosas sobre la evolu ción presente del mundo, sobre el puesto y la misión del hombre en el univer so, sobre el sentido de sus esfuerzos individuales y colectivos, sóbre el destino último de las cosas y de la humanidad" (GS 3a)."¿Qué es el hombre?¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte, que, a pesar de tantos progresos hechos, subsisten todavía?¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan caro precio?¿Qué puede dar el hombre a la sociedad?¿Qué puede esperar de ella?¿Qué hay después de esta vida temporal?" (GS 10a).Las preguntas planteadas reflejan las cuestiones que se hace el hombre en su interior sobre el sentido de su existir en el mundo en que vive, debido a que "la inteligencia del hombre no se ciñe solamente a los fenómenos."(GS15a).El hombre se pregunta no sólo sobre aquello que le rodea, sino también en su interior se cuestiona sobre sí mismo3.Lo distintivo del hombre es que está capacitado para ponerse frente a sí como diverso de sus factores integrantes, y ponerse en cuestión: "Todo hom bre resulta para sí mismo un problema, percibido con cierta oscuridad "(GS 21d).La pregunta "¿qué es el hombre?", se concreta en cada uno de nosotros en ésta otra: "¿quien soy yo?", debido a que "la pregunta del hombre acerca de sí mismo se halla en toda cuestión y en todos los actos humanos"4.La interrogación que se abre sobre el origen, el sentido, y el fin último de la propia existencia es una cuestión ineludible para todo hombre5.Las cues tiones "¿por qué comencé a existir y sigo existiendo?"y "¿para qué existo?", son centrales para cada persona humana, y su respuesta mediatiza la forma concreta de vivir. 3.
Source: Estudio Agustiniano
Author: Fernando Bogónez Herreras
Language: Spanish
Subfield: History
Field: Arts and Humanities
Domain: Social Sciences
Open Access status: diamond
OpenAlex ID: W2527779666
