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Los impactos de la reestructuración económica en el trabajo femenino

Year: 2005
Type: article
Abstract: mico y político que acompañó al auge del empleo masculino, entre 1890 a 1970. 2 Puntualicemos estas desventajas.1.-El punto de partida de la desventajosa incorporación de las mujeres a la economía global radica, sin duda, en su falta de poder político y en su ubicación en la economía: colocadas como agentes marginales y no competitivas, asignadas no al mundo de los valores, sino al de los intercambios simbólicos no mercantiles y las actividades familiares: lo doméstico y lo comunitario.La crítica a este emplazamiento generizado y a las abstracciones de la racionalidad del cálculo (homus economicus) construidas en la disciplina económica desde Adam Smith a la actualidad, ha sido abordada espléndidamente por Nancy Folbre, Diane Nelson y el grupo de académicas que se reúnen en torno a Feminist Economics.Sintéticamente, esta crítica señala cómo los padres fundadores de la economía declararon a las mujeres seres desinteresados, altruistas, naturalmente obedientes y avocadas a satisfacer a los otros; marginales a la economía o competitivas sólo para el trabajo doméstico, por lo tanto, seres no generadores de valor.Entretanto, los hombres fueron definidos como racionales, interesados, calculadores, competitivos, heroicos y con dotes de mando.En suma, productivos y ciudadanos, abstraídos del mundo doméstico y aptos para jugar en el mundo de la racionalidad económica y desempeñar dentro de la familia el papel de proveeduría y dominio.Bajo estas definiciones se estableció un dualismo sexista en las instituciones económicas, fundado en un imaginario social basado, por una parte, en la idea de la mujer como ama de casa.Idea que niega la activa participación que las mujeres han tenido siempre en la producción de valor, desde el ámbito doméstico, el trabajo agropecuario, la industria, la minería, etc., y que las ubica como sempiternas dependientes económicas.Mientras, por el otro lado, se establecía la imagen del hombre, como el trabajador formado y libre de toda dependencia, disponible a jornada completa y con plena autonomía y movilidad.2 El largo ciclo de masculinización del mercado de trabajo que va de 1870 a 1970 se dio en el marco de formación y fortalecimiento de los sindicatos, los partidos de masas y la consolidación del estado-nación, así como del desarrollo de la ciudadanía y los derechos sociales y económicos.El ciclo histórico en el que crece el empleo femenino está marcado, por el contrario, por la debilidad de los sindicatos, la crisis de los partidos, la debilidad del estado-nación, así como el vaciamiento de los contenidos sociales y económicos de la ciudadanía.
Language: Spanish
Subfield: Safety Research
Open Access status: diamond
OpenAlex ID: W3036013247
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