Year: 2023
Type: article
Abstract: y colaborador en los primeros pasos de la revista Anuario de Historia de la Iglesia.Dos días después, el 16 de agosto, la campana María de la catedral pamplonesa repicaba con toque a difunto y llamaba a celebrar misa funeral por el eterno descanso de su alma.Un acto de despedida y de agradecimiento que suele invitar a plasmar la vida del difunto en una frase sintética, y que en el caso de don Ildefonso bien podría resumirse en la expresión: un sacerdote bueno y fiel que ayudó a crecer a los demás.Había nacido un 11 de marzo de 1929 en el pueblo vallisoletano de Castromonte, en aquel tiempo diócesis de Palencia.Era el segundo hijo de una familia de cinco hermanos, dedicada a la ganadería y al pequeño comercio de los entonces llamados ultramarinos.Hizo sus primeros estudios en la escuela rural de su pueblo natal.En el seminario menor de Palencia cursó estudios de Humanidades y Bachillerato.Fue ahí donde barruntó la llamaba al ministerio sacerdotal y donde tomó la decisión firme de ser sacerdote.Fruto de su vocación, inició sus estudios teológicos en el seminario palentino de San José -uno de los primeros seminarios conciliares de España, fundado en 1584 al albur de los aires tridentinos-y los concluyó en la Universidad Pontificia de Comillas, en 1954.Era aquella una época de especial crecimiento de la formación sacerdotal hispana, donde la constitución apostólica Deus scientarium, de 1931, aún marcaba los aires metodológicos de las instituciones docentes de la Iglesia, donde el Reglamento y Plan de Estudios de los centros de formación sacerdotal, de 1941, configuraba la estructura y los currículums de los seminarios conciliares de España, y donde la encíclica Humani generis del papa Pío xii, de 12 de agosto de 1950, empezaba a preconizar aires de renovación pastoral para la Iglesia católica de entonces.En 1954, don Ildefonso fue ordenado sacerdote en Comillas (Santander) por el nuncio apostólico en España don Ildebrando Antoniutti.Su recién estrenado ministerio albergaba dos ideas marco, que le acompañaron el resto de su vida: su disposición de servicio total a las almas y una fuerte vocación académica.Su primer destino sacerdotal fue como coadjutor en la parroquia del municipio palentino de Dueñas.En 1955 iniciaba su doctorado en Comillas en temas de ascética y mística, aunque nuevas responsabilidades pastorales le llevaron a relegar su vocación heurística para dedicarse al cuidado del seminario menor de Lebanza
DOI: 10.15581/007.32.029
Author: Javier Vergara-Ciordia
Institution: Universidad Nacional de Educación a Distancia
Language: Spanish
Subfield: History
Field: Arts and Humanities
Domain: Social Sciences
Open Access status: diamond
OpenAlex ID: W4362554973
