Year: 2023
Type: book-review
Abstract: El historiador Niall Ferguson analiza en este ágil y ameno (pero no menos sesudo) libro las claves del ascenso y caída del imperio más grande de todos los tiempos.¿Cuáles fueron?Desde luego, no es una historia fácil de contar y mucho menos llevar a cabo un recorrido de varios siglos, desde la constitución de sus bases hasta el momento de su declive y cierre a mediados del siglo XX, en un solo volumen, como él mismo indica.Pero, en cierto modo, hay que decir que Ferguson lo consigue de una manera hábil y certera, abordando su negrura (desde la piratería al terrible e inhumano tráfico de esclavos), sus aportaciones como entidad política al conjunto de los territorios y población que llegó a dominar (un cuarto del planeta).Penetra en la esencia de una realidad tan compleja como dinámica, que parte de la envidia y la ambición de todas las naciones europeas por imponer su hegemonía mundial.Las raíces del imperio arrancan ya, a lo largo del siglo XVI, a la estela (y envidia) de las riquezas que contenían los imperios coloniales español y portugués, cuando Inglaterra se embarcó en la búsqueda de su propio El Dorado.Y como no encontró ningún territorio que reuniera esas condiciones, actuó de otra manera: a través de la piratería.No sólo atacaba la base financiera del imperio de los Austria, sino que se apoderó de su riqueza.Legalizó así los bucaneros y, en cuanto se apropió de Jamaica, convirtió Port Royal en una fortaleza inexpugnable para el refugio de sus barcos.Pero al mismo tiempo que sucedía esto, Inglaterra se topó con otro escenario propicio para sus ambiciones: el control de las rutas comerciales.Poco a poco, sus empresarios se interesaron por una serie de productos, al principio caros y exclusivos, pero luego de enorme demanda (los hitos de la globalización) como fueron el azúcar, el café y, por supuesto, el té, a los que se sumarían más tarde los ricos tejidos procedentes de la India.Activó un provechoso comercio internacional que se fue consolidando a medida que se fortalecía el control de rutas y ciertos territorios y enclaves.Y nacería, en 1600, la que se convertiría en la todopoderosa Compañía de las Indias Orientales -hubo otras más, pero ninguna tan importante-que durante un siglo monopolizaría una amplia gama de productos a lo largo y ancho del planeta, y que facilitaría el camino a la constitución del imperio.Fue un proceso lento y, por descontado, conflictivo.Porque ese control del comercio y del mercado se daba en competencia con otros países, como Holanda.De hecho, de las sucesivas derrotas contra los Países Bajos, los británicos iban a extraer una importante lección: la relevancia de contar con un sólido sistema financiero.Así, en 1694 se crearía el Banco de Inglaterra.Esta estrecha relación entre ingleses y holandeses les llevó a repartirse el comercio oriental, Indonesia y las especias para Ámsterdam, la India y sus tejidos para Londres.Inglaterra establecería a partir de ahí puntos de apoyo en la India para sus factorías en Madrás, Bombay y Calcula.Si bien la Compañía se enfrentaría a diversas dificultades (como el trapicheo de sus empleados y el contrabando ilegal a expensas de su monopolio), los problemas intestinos de la India ayudaron a su consolidación.
Source: Guerra Colonial
DOI: 10.33732/rdgc.12.81
Author: Igor Barrenetxea Marañón
Institution: Universidad Internacional de La Rioja
Language: Spanish
Subfield: Sociology and Political Science
Field: Social Sciences
Domain: Social Sciences
Open Access status: diamond
OpenAlex ID: W4383905071
