Year: 2010
Type: article
Abstract: cuando alguien decidiera estudiar un corpus literario construido durante el siglo XX que desentrañara las raíces, misterios y secretos de la nación argentina y su historia debería focalizar este trabajo en, a su juicio, cuatro escritores esenciales para desarrollar esta tarea: Jorge Luis Borges, Leopoldo Marechal, Eduardo Mallea y Ezequiel Martínez Estrada.Sin tener nada que objetar a las palabras del lúcido ensayista, poeta y traductor de Buenos Aires, sin embargo, sí me atrevería a completar su afirmación sugiriendo que, a mi juicio, para que esta lista de escritores estuviera, ahora sí, totalmente perfilada habríamos de añadir tanto los nombres del mismo Héctor Murena como el del hacedor de esa novela de referencia incontestable que es Sobre héroes y tumbas; o sea, Ernesto Sábato.Sucede que, tal vez, debamos esperar a su muerte definitiva -que, confiemos, continúe retrasándose-o a que el paso del tiempo haga su habitual trabajo de demolición para que su obra novelística -mucho más que la ensayística-además de ser reconocida y valorada en su justa medida -lo que, esto sí, sin duda, ya ha sucedido-sea leída como podría o debería serlo y, en verdad, merece: como si se tratara de un testimonio profético y clarividente con resonancias místicas, bíblicas, sobre la construcción de la nación argentina.En este sentido, sería necesario recordar lo ya sabido; que en Ernesto Sábato los ciudadanos de su país siempre encontraron una voz y un referente moral que no dudó nunca en denunciar cuáles eran los mayores males de su país y de la ideología política y social en que había cimentado su crecimiento.De hecho, como su maestro en La Plata, Ezequiel Martínez Estrada, o aquel Extraña, por tanto, a toda frivolidad o a cualquier afán experimentalista -sin que esto sea obstáculo para que utilice todos los recursos narrativos que necesite o tenga a su alcance para llegar a "ser"-la obra de Ernesto Sábato se me presenta como un auténtico monumento artístico sincero y absolutamente "verdadero" -y esto, gracias a sus errores e imperfecciones que la jalonan-al que, antes o después, siempre habrá que volver.Sin ir más lejos, el hecho de que Sábato no quisiera escribir, concebir más novelas independientemente de su trilogía narrativa y aquella primera obra inacabada, La fuente muda, que la principiaba, nos indica con claridad el carácter sacro que concedió a sus creaciones alejado de todo utilitarismo o carácter comercial.Efectivamente, Sábato sólo escribió cuando sintió que era necesario, cuando se desgarró o comprendió -casi por imperativo moral-que era su deber.Y este hecho -que no es tan común como pareciera-, nos puede ayudar a penetrar en una serie de claves esenciales para comenzar a valorar con justicia su obra que son, a su vez, determinantes para enfrentarnos a uno de sus temas principales: el recorrido del Caín inconsciente (el Carlos que protagoniza La fuente muda) al Cristo consciente (aquellos muchachos torturados que aparecen en Abbadón el exterminador) en lo que viene a ser una crónica sobre las posibilidades de redención y finalmente, trascendencia, que poseen los americanos y, en este caso concreto, los argentinos, que puede extenderse, asimismo, globalmente, a los ciudadanos de cualquier lugar del mundo.En cualquier caso, -y dada la amplia extensión que debería poseer un artículo sobre esta evolución del Caín al Cristo en la obra de Sábato-, me conformaré aquí con realizar una indagación que estudie el neurótico comportamiento de Juan Pablo Castel -ese Caín ciego y herido aún consciente que protagoniza El túnel-entroncándolo con determinadas actitudes históricas del pueblo argentino para que el lector pueda comprobar la profundidad con la que fue capaz de escarbar en sus traumas, complejos y problemáticas.
Author: Sánchez, Alejandro Hermosilla
Institution: Universidad de Murcia
Language: Spanish
Subfield: Literature and Literary Theory
Field: Arts and Humanities
Domain: Social Sciences
Open Access status: green
OpenAlex ID: W7134685108
